Analizándolo ahora no estoy tan mal, ni la vida me ha tratado tan severamente, solo han sido los primeros golpes y estoy orgullosa de haber sabido levantarme y aprender de ellos, ahora solo queda ser feliz y esperar al siguiente demonio.
Estoy harta de no verme como quiero. Estoy harta de las dietas. Estoy harta de sentirme fea. Estoy harta de no comprarme la ropa que yo quiero. Estoy harta de odiar mi cuerpo. Estoy harta de ser gorda.